Buenas perspectivas para los commodities este año.

¿Cuáles son las perspectivas para el resto del año? ¿Continuará este repunte de precios?
En términos generales, y centrándonos en la proyecciones del FMI que se conocieron hace unos días, vemos que sí se espera continúe la recuperación de precios de las materias primas en 2017, aunque a un ritmo muy lento.
Para analizar cuál será la magnitud de la recuperación y qué está por detrás conviene quizá hablar de tres grupos bien distintos de materias primas: los energéticos (en particular el petróleo), los metales y los agrícolas.

Comencemos comentando la evolución esperada para el precio del petróleo, que tiene importante peso en nuestras importaciones.
El precio del crudo ha venido recuperándose en el último año, en parte como consecuencia del recorte de la producción acordado por la OPEP y otros productores. También el aumento de la actividad y las expectativas de afianzamiento de la demanda mundial contribuyeron a que los precios se alejaran de los mínimos que tocaron a comienzos de 2016.
Actualmente el precio del petróleo está en torno a USD 50-55 el barril frente a los USD 30-35 de principios del año pasado.
Basándose en los contratos de futuros, el FMI espera que estos precios se mantengan o aumenten levemente, alcanzando un precio anual promedio de USD 55 el barril en 2017, lo que implicaría un incremento de casi 29% respecto al promedio de 2016, luego de 5 años de caída.

Así que seguiría creciendo el precio del crudo.

Sí este año, aunque de manera moderada. Ya para 2018 se prevé cierta estabilidad.
El FMI señala algunos riesgos como por ejemplo interrupciones no programadas o eventos geopolíticos, que podrían presionar los precios del petróleo al alza, pero al mismo tiempo señala que los elevados niveles de existencias y una rápida respuesta por parte de la producción deberían evitar un aumento brusco de los precios en el futuro cercano.
Pasando al otro grupo que mencionábamos, los metales, también ha tenido una suba de precios en el último tiempo a impulso del mayor consumo de China (que representa cerca de la mitad de la demanda mundial) y de los planes de infraestructura anunciados por Estados Unidos. En promedio el precio de este año se situaría 23% por encima del promedio de 2016.

Pasemos al tercer y último grupo que mencionabas, el de los agrícolas, que nos importa por el lado de las exportaciones.

Entre las materias primas agrícolas, los precios de los alimentos han venido subiendo como consecuencia de la reducción de la sobreoferta.
Y esto lo hemos visto reflejando en nuestras exportaciones, que en los últimos meses se han visto favorecidas no sólo por mayores volúmenes sino también por una mejora en los precios.
Sólo por comentar algunas cifras, el índice de precio de soja y girasol que divulga el Banco Central aumentó 25% entre abril y diciembre del año pasado. También aumentó el precio del arroz y el de los lácteos (ambos en el entorno de 20% en el mismo período).

¿Y cuáles son las perspectivas a futuro?

Las proyecciones de precios del FMI de la mayoría de las materias primas agrícolas fueron ajustadas al alza debido a las condiciones climáticas menos favorables.
Se prevé que los precios anuales de los alimentos aumenten 3% en 2017, caigan 0,5% en 2018 y luego se mantengan en general sin variaciones.

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