SALUDO DE ASAPRA

La función aduanera tradicional restringía el papel de las aduanas a simples entes recaudadores de ingresos para los estados. Esta labor, desde luego, importante no ha desaparecido, pero se ha modificado sustancialmente para adaptarse a los nuevos requerimientos que las naciones modernas imponen a los servicios aduaneros.
La proliferación  de acuerdos de libre comercio y la desgravación arancelaria que con llevan, sin duda que ha disminuido la responsabilidades en el ámbito de la recaudación; Sin embargo  ha impuesto otras de tanta o más trascendencia y de indiscutibles importancias para países y empresas.
El primero de estos desafíos  para las aduanas ha sido responder eficientemente en el ámbito de la fiscalización, ya no con fines económicos si no que de seguridad para resguardar la tranquilidad de los habitantes frente al riesgo del terrorismo como al narcotráfico y, en general, las asociaciones ilícitas.
El segundo imperativo, quizás más nuevo - que también recae en las aduanas - y que es vital para la  empresa privada, es que las  aduanas hoy no solo mantienen el delicado equilibrio entre fiscalización y facilitación  del comercio, si no también reciben los antecedentes de toda mercancía que cruza a través de ella  y con los cuales se configuran estadísticas fidedignas y veraces, imprescindibles para que antiguos y nuevos empresarios planifiquen y proyecten negocios nacionales e internacionales.
Sin ninguna duda que al revisar las instituciones publicas o fiscales del continente, las que más han evolucionado y por lo mismo han podido responder al reto de la modernización, han sido nuestras aduanas. La formula más positiva ha sido la alianza estratégica que se ha generado con personas calificadas, especializadas  y de un alto nivel de profesionalismo y, en quienes exitosamente  se han delegado importantes funciones, y sin los cuales hoy no se coincide la función aduanera. Ellos son  los despachantes de aduanas, que en su compleja labor de mandatarios del sector privado, pero a la vez con responsabilidades publicas, brindan seguridad y certeza a las aduanas, y dinamismo y eficiencia  a los empresarios.
Hoy, cuando en todo el continente se conmemora el día del despachante aduanero, es conveniente destacar que tanto ayer cuando la gestión aduanera solo se concebía para recaudar tributos, como hoy en que las exigencias son mucho mayores para las aduanas, los despachantes, corredores y agentes de aduana, han sido y seguirán siendo pilares de la importancia, de la eficiencia, de la responsabilidad y de la modernidad aduanera.
En cada país su labor y la forma en que la desempeñan es un modelo de profesionalismo y contribución al desarrollo y progreso de las naciones. 

Secretario General  

Dr. Alvaro Pinedo Arellano                

Presidente

Rafael Querol Vazquez