Su Función

Función del Despachante

 El despachante es un eslabón, un orientador, un promotor.  El Despachante Aduana constituye el nexo insustituible entre la actividad privada y la actividad pública, en su caso, el estado, representado por la Aduana y diversos  organismos oficiales.

Funciones del  PROFESIONAL DESPACHANTE DE ADUANA

La tónica actual...
En estos momentos, más que nunca, hacer negocios en nuestro país significa hacer negocios en todo el mundo. Las empresas uruguayas deben competir en el mercado internacional a través de la realización de negocios rápidos y eficientes actuando coordinadamente con los proveedores y la Aduana, situada cerca de su esfera de acción o en zonas más lejanas.
 Esto virtualmente significa concordar con el negocio del mercado internacional que se incrementa cada vez más. Frente a esta posibilidad, nos preguntamos ¿Cómo conducir un embarque por un laberinto de diez mil clasificaciones arancelarias, reglas y regulaciones administrativas, y requerimientos de permisos especiales?
 ¿Qué significan los cambios que introducen el GATT ó el MERCOSUR para nuestro mercado hoy, ó qué significarán en los próximos años?
 ¿Cómo conseguir sacar de este laberinto a nuestras exportaciones, que requieren entregarse a tiempo y al menor costo posible?

 La solución de los Expertos
 No es sorprendente que para esto las empresas busquen el concurso de un despachante. De hecho, los Despachantes de Aduana han intervenido en el 100% de nuestros embarques y podemos afirmar también que la vasta cantidad de importadores, exportadores y transitarios, hoy dependen de esa profesión para evitar errores costosos y mantener en marcha su actividad.

DEFINICIÓN DE LA CARACTERÍSTICA DE LA PROFESIÓN DE DESPACHANTE DE ADUANA

 En Uruguay a dicha actividad se le identifica legalmente como Agente Privado de Interés Público, en tanto a nivel internacional países que sustentan un alto grado de tecnificación y actualización de sus Aduanas y legislación en Comercio Exterior, se le reconoce como Ministro de Fé, definición que conlleva delegar en dicho profesional importantes y variadas funciones de índole estatal en la realización y control de las operaciones de comercio internacional, estableciendo responsabilidades acordes a los cometidos que le fueran transferidos.

 Reducir los costos
 El consenso general admite que para la mayoría de los importadores y exportadores los Despachantes de Aduana son necesarios para reducir costos y su intervención es considerablemente más económica que tomar la responsabilidad de manejar las transacciones aduaneras y/o de comercio exterior por sí mismos.
 Configurar una simple operación de rutina en un embarque por la Aduana, puede implicar innumerables pasos, recogiendo y verificando los documentos de control de carga, preparando y entregando formularios, determinando clasificaciones, aranceles, valores y reintegros, coordinando tareas supletorias con las compañías de estibaje y seguros, depósitos particulares y/o fiscales, agencias marítimas y de carga. Pocas empresas pueden pagar un staff full time que es indispensable para manejar la logística correspondiente y más aún pocas empresas pueden pagar el precio de algún error cometido en el desarrollo de cada operación, los inconvenientes que producen las demoras, las rupturas de negocios, o las multas que pueden sobrevenir.

TODA UNA VARIEDAD DE SERVICIOS
 Pero los Despachantes de Aduana hacen mucho más que manejar las transacciones rutinarias en la Aduana. Ofrecen un rango de servicios hechos a medida para satisfacer la necesidad del cliente.

Los Embarques
 Los Despachantes de Aduana están familiarizados con los aspectos del embarque internacional, desde los requerimientos del empaque y etiquetado, hasta los servicios de transportes doméstico y extranjero. Ellos pueden concretar el embarque más efectivo y de bajo costo con mercaderías desde y hacia Uruguay.
 
Asistencia en Importaciones, Tránsitos, Free Shop, etc.
 La presencia de la figura del Despachante en tales operaciones, sin perjuicio de que es preceptiva, se constituye en totalmente necesaria para el ágil y correcto despacho de la mercadería. Cualquier régimen de internación a plaza de bienes o productos – importación definitiva, ó Admisión Temporaria, ó nacionalizaciones –, tiene un sin número de reglamentaciones, procedimientos, exenciones, etc. que es preciso conocer en forma minuciosa para poder cumplir la operación dentro de las características señaladas, y evitar la aplicación del régimen infraccional aduanero – de por sí sumamente gravoso pecuniariamente – por errores que pudieran cometerse en la clasificación arancelaria, determinación de tributos, u omisiones ó errores en la presentación de documentos sobre los cuales se basan las exoneraciones. Así también participa activamente en la selección de las diversas etapas de la operación, desde el momento del embarque – y en ocasiones aún antes, esto es en la gestación del negocio – hasta la puesta a disposición de la mercadería en el local del destinatario.
 En cuanto refiere al Tránsito, dada la reconocida vocación de servicio que tiene nuestro país, el mismo es una operación a la que se dispensa especial atención, sobre todo habida cuenta la especial característica de nuestros puertos y la privilegiada situación geográfica de nuestro país que lo pone como potencial puerta de ingreso de productos para América del Sur. En mérito a ello, nada más natural que para el afianzamiento y desarrollo de dicho negocio internacional intervenga un Agente Privado de Interés Público; el Despachante de Aduana.

Asistencia en Exportación
 Un especialista en comercio internacional – como lo son los Despachantes de Aduana – es invalorable para un exportador. Los Despachantes cada vez más han incorporado en sus servicios el concepto de SERVICIO INTEGRAL, es decir asumen la coordinación total de la operación aconsejando sobre las reglamentaciones, instrumentos de pago, seguros, confeccionan los documentos y dirigen globalmente la operación, y posibilitan la devolución de impuestos a los productos alcanzados por tal beneficio.

Representaciones
 Los Despachantes de Aduana son quienes clasifican arancelariamente las mercaderías, asegurándose que los clientes abonen los gravámenes que realmente corresponden y la correcta liquidación de los reembolsos en su caso, asumiendo la representación de su cliente – con todas las obligaciones que ello conlleva – durante todo el periplo de gestión de la operación de Comercio Exterior.

 Consultando Servicios
 Muchos importadores y exportadores dependen de la experiencia del Despachante de Aduana cuando consideran nuevas líneas de productos, explorando nuevos mercados o evaluando el impacto en sus negocios de regulaciones inestables. Los Despachantes pueden colaborar en la justa medida y aconsejar sobre las costumbres internacionales, los perfiles estadísticos del comercio exterior, y temas puntuales como por ejemplo el GATT o el MERCOSUR.

EL LIMITE TECNOLÓGICO

En la era informática, manejar el mercado significa manejar tecnología y aprovechar la parte competitiva que esto nos ofrece.

Los procedimientos de la Aduana dependen de los sistemas automatizados para transmitir información tan rápido y exacto como sea posible. Los Despachantes ayudan a desarrollar esos sistemas que se están generalizando en el mundo, y trabajan constantemente para que la tecnología obre en beneficio de sus clientes.

 EL SISTEMA INFORMATICO LUCIA

El sistema informático, adoptado por la Aduana uruguaya permitió el diálogo fluido de los Despachantes de Aduana en forma directa a través de una VAN (Red de Valor Agregado) con terminales instaladas en sus oficinas, con un centro de Cómputos de la Aduana, el que evalúa la propuesta de clasificación y liquidación de tributos que efectúa el Despachante, e informará en caso de disentir con lo especificado por el Despachante, qué costo tendrá la operación (impuestos, gravámenes, tasas, etc.) y qué documentación deberá aportarse para la liberación de la mercadería. El Despachante decidirá cuál de las dos opciones de clasificación y liquidación de tributos es la que confirmará, y una vez obtenida la conformidad a través de medios telemáticos pagará los impuestos y/o costos correspondientes y al recibir la señal de conformidad, del Computador Central, pudiendo de esta manera continuar con el trámite aduanero-portuario.

Como corolario de lo expresado y en lo que específicamente atañe al Despachante de Aduana, podemos afirmar que la utilización de la informática constituye un significativo adelanto técnico que le permitió realizar sus operaciones con el máximo rendimiento, seguridad, confidencialidad, bajo costo, fluidez y rapidez.

Mucho se ha dicho y se ha escrito sobre este Profesional cuya actividad se desarrolla en todas las latitudes del orbe pero poco es lo que se conoce sobre la real dimensión de su cometido.

 Se afirma y con justa razón, que el Despachante de Aduana o Agente Aduanal – como se le denomina en otras partes del mundo –, CONSTITUYE EL NEXO INSUSTITUIBLE ENTRE LA ACTIVIDAD PRIVADA Y LA ACTIVIDAD PUBLICA, en su caso el Estado, representado por la Aduana y su función que excede los límites de lo simplemente orientativo, adquiere una relevancia tal que ambos sectores, aunque pueda pensarse lo contrario, no pueden actuar armónica y eficazmente, si no cuenta con su presencia.

Es así que todas las legislaciones del mundo, bajo una forma u otra, consagran y regulan los alcances de su labor y los parámetros a que deben sujetarse para un mejor ejercicio profesional y en algunos casos, como por ejemplo en Chile y Bolivia se les otorga el carácter de auténticos Ministros de Fé, con los que cuenta el Estado como punto y factor de apoyo en la temática del comercio exterior.

La Ley N° 13.925 promulgada por el Poder Ejecutivo con fecha 17 de Diciembre de 1970, sus modificativos y concordantes, los inviste como Agentes Auxiliares del Comercio y del servicio aduanero y condiciona el ejercicio de su actividad y responsabilidades, a cuyos efectos los califica y determina las condiciones a que debe sujetarse su desempeño, estableciendo su participación preceptiva en todas las operaciones de índole aduanera. Así también el Código de Comercio los identifica como Agentes Privados de Interés Público.

El Decreto N° 254 del año 1998 les fija importantes garantías para el ejercicio de la Profesión, que se aplican con renovador cada año según el total del valor CIF de las operaciones de Comercio Exterior presentados.

Perfilada su figura es preciso concluir que la constante evolución de la mecánica regulatoria de las operaciones de importación, exportación, tránsito, draw back, etc., que en definitiva conforman el comercio exterior y las avanzadas técnicas que ponen en práctica los sistemas aduaneros del mundo, exigen al Despachante de Aduana una permanente actualización de sus conocimientos y una consecuente concurrencia de responsabilidades. Ello demuestra que sus actividades van mucho más allá de la simple calificación de Auxiliares del Comercio y la importancia que les otorga el Código Aduanero, a sus funciones específicas resaltan su condición de experto, que actúan como elementos de enlace entre el comercio y el servicio aduanero y las áreas conexas, haciendo imprescindible su profesionalidad, que aparece convalidada no sólo por todo lo expresado sino también por antecedentes históricos que permiten inferir con fundamento que su IDONEIDAD Y VOCACIÓN PRÁCTICA son sin duda elementos INSUSTITUIBLES en las relaciones entre el ámbito comercial y el Fisco dentro de las regulaciones que prevé la Ley.

Históricamente la profesión de DESPACHANTE DE ADUANA, posee una larga existencia y en los hechos una gravitación que la ha constituido en el eslabón indispensable para hacer factibles las operaciones que configuran el intercambio comercial internacional.

Pese a ello, fuera del área de su cometido específico, es decir el comercio, la industria y el campo aduanero, su rol NO ES CONOCIDO SUFICIENTEMENTE y con frecuencia se confunde y retacea su función y habitualmente no se comprende y valora la índole y medida de su participación en el logro de los fines comunitarios en los que activamente contribuye.

Queda sentado pues, que el Despachante de Aduana ES UN VERDADERO Profesional que a más de dominar los problemas vinculados con la ubicación arancelaria de las mercaderías y sus connotaciones tecnológicas, debe forzosamente conocer el Código Aduanero, las leyes que lo complementan y sus reglamentaciones, la Nomenclatura Común del MERCOSUR, que en la actualidad suplanta a la Nomenclatura del Comercio Exterior, sus Notas Explicativas y los Criterios Clasificatorios, el Régimen y la conformación de la ALADI, el CAUCE y el MERCOSUR, los Tratados y Convenios de todo tipo suscriptos por el país, las normas de Valoración de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y del GATT, los progresos en materia tecnológica, el análisis de la documentación de respaldo de las operaciones, los sistemas de computación y el sistema informático denominado LUCIA, adoptado por la Aduana uruguaya y sus sucedáneos aplicados en otros países de Latinoamérica y consiguientemente la formulación y procedimiento de las solicitudes de destinación de las mercancías que arriban o salen del país, el régimen de las exportaciones y de los programas promocionales y de intercambio y su relación con la política oficial de expansión, las operaciones bancarias, su concreción y la instrumentación de créditos y formas de pago, las nociones fundamentales del derecho tributario administrativo comercial y penal aduanero, las reglamentaciones de fletes y estadística, los controles sanitarios afectados al comercio internacional, las contribuciones extraordinarias y las reglamentaciones propias de todos los organismos que intervienen de acuerdo a la naturaleza de los productos, tanto en la importación como en la exportación, los regímenes del IVA, impuestos recaudados por la Dirección General Impositiva, para lo cual deben afrontar un panorama de constante modificación y que por lo tanto exige un permanente estudio y actualización en tan diversas materias.

Trazado este pormenor debe señalarse que la labor del Despachante de Aduana no es rutinaria ni mucho menos, ella se inicia antes del despacho de las mercancías con el aporte del consejo y orientación al exportador o industrial para que los embarques, tanto en la importación como en la exportación se efectúen en forma correcta.

Ello incluye la presentación y preparación de los documentos mediante los cuales la Aduana ejerce sus funciones de contralor documental, percepción y fiscalización.

La índole de sus tareas y el propio carácter de auxiliar del Fisco son las constantes de su gran responsabilidad, ya que mediante su accionar y bajo su firma se pone en marcha el aparato administrativo fiscal cuyos mecanismos actúan bajo su impulso.

Paralelamente a su capacidad para captar con rapidez y acierto los múltiples problemas que se le presentan, resulta esencial que se muestre ágil y dinámico en el planteamiento correcto de las soluciones que correspondan, dispensando igual cuidado a los legítimos intereses de sus mandantes y a los del Fisco. Que como se ha dicho son concurrentes y no antagónicos.

Cabe destacar que tanto el comercio como la industria ponen en mano de los Despachantes de Aduana cuantiosos intereses que confían en su pericia y honorabilidad.

Para finalizar, cabe señalar que la actividad del profesional Despachante de Aduana, globaliza un entorno de 2.500 puestos de trabajo entre empleados y empleadores, a lo largo y ancho de toda la República Oriental del Uruguay, realizando sus aportaciones legales en tiempo y forma a todos los organismos del estado para poder operar ante la Dirección Nacional de Aduanas y teniendo una repercusión social directa en aproximadamente 7.500 personas, sin contar los múltiples proveedores de los variados insumos que precisa su constante actividad. Así también vale precisar la importante contribución que la profesión realiza a la comunidad por medio de los tributos que gravan su actividad.

El 12 de febrero de 1935, se funda la Asociación de Despachante de Aduana del Uruguay, Institución gremial de empleadores, sin fines de lucro, que nuclea la casi totalidad de los profesionales Despachantes de Aduana reconocidos por Ley.

SEA UD. BIEN ASESORADO. CONFIE Y RECURRA A SU DESPACHANTE DE ADUANA

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